Emma Muñoz-Moreno, responsable de la plataforma de imagen de resonancia magnética
El uso de
plataformas de imagen de resonancia magnética ha llegado a marcar un antes y un después en los procesos de
investigación y el objetivo marcado por muchos expertos es ir un paso más allá de lo conseguido hasta ahora. Lograr encontrar más
características,
información valiosa y nuevos
rasgos en
órganos y
tejidos es el salto adelante que se aspira alcanzar en las investigaciones que se están realizando en el
Hospital Clínic de Barcelona. Gracias al
Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps) el centro hospitalario cuenta desde el año 2000 con los servicios de esta plataforma. A medida que han pasado los años la evolución de las técnicas ha sido constante, permitiendo nuevos hallazgos imposibles de conseguir sin la tecnología necesaria, especialmente dentro de la
Neurología.
Emma Muñoz-Moreno, ingeniera de telecomunicacones y responsable de la plataforma desde el pasado mes de julio, afirma en
Redacción Médica que esta tecnología “se ofrece como
servicio de adquisición de imágenes, iniciando nuevos proyectos de
Psiquiatría,
enfermedades neurodegenerativas… gracias a la neuroimagen. Nuestra meta es ir más allá y ver más propiedades de los tejidos que estamos analizando. Se trata de combinar las técnicas de imagen que permite el escáner con algoritmos de post-procesado avanzados”.
Otra novedad a destacar es que los responsables de la plataforma llegan a ofrecer
asesoramiento en el diseño de nuevos proyectos y el equipo se involucra tanto en su escritura, como en la de los artículos científicos que resulten. "Nosotros acompañamos a los científicos desde el inicio, cuando se plantean
cómo las técnicas de imagen les pueden
ayudar en su investigación, hasta la discusión de los resultados y la preparación de los artículos", afirma Muñoz-Moreno.
Por otra parte, Muñoz-Moreno ha explicado cómo se llega a lograr una mayor
resolución de los resultados que posteriormente se analizan: “Cuantos más
teslas tenga el aparato, más resolución obtendremos. Es decir, podremos distinguir estructuras más finas y sofisticadas. En
animales, necesitamos escáneres con mayor
resolución que en
humanos, porque sus
órganos y tejidos son más
pequeños”.
"Queremos ir más allá y ver más propiedades de los tejidos analizados"
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Gracias a esta tecnología, equipada con un imán de
PRISMA 3 Tesla para la investigación clínica en humanos y un
imán de 7 Tesla Bruker para la investigación experimental en animales pequeños, se consigue realizar una
investigación básica y clínica de primer nivel sobre imágenes médicas mediante imágenes de resonancia magnética estructural y funcional.
Un gran impulso en estudios de Neurología
Todo este equipo permite al IDIBAPS contar con enormes posibilidades a la hora de realizar investigaciones ligadas con la
Neurociencia. Muñoz afirma que “no solamente podemos ver cambios anatómicos en imágenes en enfermedades neurodegenerativas, sino que podemos visualizar qué
zonas se activan en el cerebro, ver diferencias de patrones de activación cuando se realiza una tarea entre unos sujetos con una determinada patología y otros… Podemos identificar redes de
conexiones neuronales. Todo esto depende de la aplicación en los distintos estudios, más allá de enfoques tradicionales del análisis de enfermedades”.
"Podemos obervar qué zonas se activan en el cerebro e identificar conexiones neuronales"
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La mayoría de los proyectos en los que colabora la plataforma son de
neuroimagen, entre los cuales se destaca la investigación en
psiquiatría, tanto en niños como en adultos,
esclerosis múltiple,
ictus, enfermedad de
Alzheimer o
Parkinson.
Así pues, con la tecnología disponible en IDIBAPS desde hace ya tiempo se busca ahora aplicar las
últimas técnicas para sacar el máximo partido de la resonancia magnética y, de este modo, lograr resultados novedosos en futuros estudios e investigaciones.
Resonancia magnética en muestras post-mortem
Por otra parte, otra línea que el equipo quiere impulsar es el estudio de muestras
post-mortem. Muñoz constata que “es una técnica que lleva muchos años utilizándose, sobre todo para ver elementos anatómicos”. La ingeniera de telecomunicaciones explica que “como el tamaño de las muestras suele ser pequeño, el escáner que utilizamos es el de
siete teslas, hecho que nos permite obtener imágenes de mayor resolución que en los estudios realizados in vivo en humanos”.
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