La epiglotis es una estructura cartilaginosa que se encuentra en la parte inferior de la garganta y que está encargada de evitar el paso de comida hacia las vías respiratorias.
Una
epiglotitis es una
inflamación aguda de la epiglotis. Dicha inflamación hace crecer la epiglotis, pudiendo
obstruir el paso de aire hacia los pulmones y producir una complicación fatal. Constituye una situación de emergencia, sobre todo en niños.
¿Cuáles son las causas de la epiglotitis?
La epiglotitis
suele deberse a una infección por una bacteria. El germen más asociado con epiglotitis ha sido el
Haemophilus. Desde que se ha introducido una vacuna frente a este germen ha descendido mucho el número de casos de epiglotitis en niños. Aún así, otras muchas bacterias pueden también producir epiglotitis. Los virus no son responsables de esta infección.
¿Qué síntomas produce la inflamación aguda de la epiglotis?
El comienzo de una epiglotitis es mucho más brusco
en los niños que en los adolescentes o en los adultos. Antes de que se produzca la epiglotitis suele haber habido síntomas durante las 24 horas previas, consistentes en
fiebre, dolor intenso de garganta, afectación importante del estado general con decaimiento y somnolencia, y en ocasiones babeo al inclinarse hacia adelante. Posteriormente aparece
dificultad respiratoria a veces asociada con estridor, un ruido intenso que se produce al intentar tomar aire.
En los
jóvenes y en los adultos puede no existir tanta afectación general y pueden aparecer
ronquera, dolor de garganta y, directamente, la dificultad respiratoria y el estridor.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad?
El diagnóstico e la epiglotitis es clínico, pudiéndose realizar una
laringoscopia y observar la epiglotis inflamada. La
laringoscopia debe ser directa, con una cámara, y no indirecta, porque la laringoscopia indirecta puede facilitar que se produzca un espasmo de laringe con obstrucción completa de la vía aérea. Una
radiografía de cuello también permite observar la epiglotis aumentada de tamaño.
¿Puede prevenirse?
La
vacunación frente al Haemophilus ha reducido mucho el número de casos de epiglotitis.
¿Es contagiosa?
La epiglotitis no es contagiosa.
¿Cuál es el tratamiento de la epiglotitis?
El objetivo principal del tratamiento de la epiglotitis es
mantener abierta la vía respiratoria, incluso aunque no se haya confirmado el diagnóstico.
Tanto en niños como en adultos la sospecha de epiglotitis es indicación de ingreso hospitalario. Se deben obtener
cultivos de la epiglotis mediante laringoscopia directa y se deben iniciar
antibióticos por vena. Se suele colocar al paciente en un ambiente húmedo.
En casos graves con importante cierre al paso de aire, se puede necesitar
intubar al paciente, es decir, introducir un tubo por la boca a través de las vías respiratorias llegando hasta la tráquea, para asegurar el paso de aire por la zona.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica. Recomendamos al lector/a que cualquier duda relacionada con la salud la consulte directamente con el profesional del ámbito sanitario correspondiente.