Exterior de Muface.
La recta final ha llegado.
Muface se enfrenta a las que podrían ser las últimas semanas de su
crisis. Un trance en el que se sumió hace seis meses, cuando el modelo de asistencia sanitaria privada de la mutualidad comenzó a temer por su futuro. Fue entonces, en octubre, cuando el Gobierno y las aseguradoras comenzaron con el vaivén en las negociaciones del concierto sanitario para la prestación de servicios a más de un millón y medio de personas. Ahora, seis meses después,
el contrato parece estar cerca de firmarse. Pero con él llega una
etapa de cambios que afecta, directamente, al mutualismo y a sus familias.
Redacción Médica ya adelantó que la Dirección General de Muface había
emitido un comunicado sobre el
“traslado forzoso” de los mutualistas de DKV, la compañía que se ha descolgado del modelo privado, el 1 de junio. Pero ahora ha llegado el turno para aquellos adscritos a las aseguradoras que sí se han presentado a la tercera y última licitación del concierto.
Asisa y Adeslas. Y para los que se encuentren en el
INSS (servicios autonómicos de salud) de la mutualidad.
Tal y como indica la propia
Muface, hay varias fechas que marcar el calendario. La primera de ellas este
mes de mayo, cuando, tras el periodo ordinario de permutas del pasado enero, la mutualidad volverá a abrir un plazo (esta vez especial) para realizar el cambio "desde el servicio de salud autonómico o Ingesa” a Asisa o a Adeslas, las
dos entidades adjudicatarias del nuevo contrato para los años 2025, 2026 y 2027.
Además, la mutualidad incluye un matiz: “Si usted está adscrito a Asisa, Adeslas o a servicios sanitarios autonómicos (INSS) y
no desea cambiar, no está obligado a realizar gestión alguna”.
¿Qué puede hacer el mutualista que se cambio al INSS en enero?
Muface empezó 2025 como acabó 2024: sumida en una
oleada de incertidumbre. Por entonces estaba en marcha la segunda licitación del concierto después de que
la primera quedase desierta en noviembre. Pero las costumbres de la mutualidad continuaron. Durante el mes de enero la Dirección General de Muface abrió el periodo ordinario de permutas. Pero con una peculiaridad: los mutualistas solo podían hacer el
cambio del modelo de asistencia sanitaria privada al INSS. El concierto aún estaba en el aire.
Entonces ya se hablaba de una
“oleada masiva de mutualistas al Sistema Nacional de Salud (SNS)”. Unos
rumores que Muface ha confirmado hace una semana, cuando la Dirección del modelo desglosó el número de permutas de este mes durante su primer Consejo General de 2025. En esos 31 días, en los que todo cuanto rodeaba a Muface llevaba inscrita la palabra
incertidumbre, 45.629 personas pasaron del modelo privado al INSS.
De esta forma, al finalizar el periodo de cambio, un 64,7 por ciento de los mutualistas se encuentran en el modelo de asistencia sanitaria privada, mientras que el 35,3 por ciento está en el modelo de sanidad pública.
En este sentido, Muface, en su comunicado emitido hace escasas horas, incide en este aspecto. “Aquellas personas que hayan optado por cambiar al INSS durante el mes de enero podrán
revertir su decisión en el segundo plazo (periodo especial) y adscribirse a una entidad concertada, si así lo desean”, reza el texto al que ha tenido acceso este periódico.
Asimismo, la Dirección de la mutualidad ruega una
consulta previa de la oferta de cada entidad previa a la
toma de decisión con el objetivo de “garantizar una elección responsable y adecuada a sus necesidades”.
Muface asegura su futuro
Muface ya vislumbra un futuro asegurado. Al menos durante tres años. Todo ello después de que este jueves
Moncloa confirmase a Adeslas y Asisa como las dos adjudicatarias del nuevo contrato, valorado en más de 4.300 millones de euros. Esto supone un
respiro para el mutualismo, que ha pasado el último semestre en vilo a la espera de conocer si, finalmente, el modelo de asistencia sanitaria privada desaparecía o si, por el contrario, sobrevivía a
la mayor crisis de su historia.
Pero la incertidumbre aún persigue a Muface. Tras la
publicación de la primera fase del ‘Spending Review 2022-2026’ de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), en la que se proponía la
desaparición progresiva de los sistemas de mutualidades en España, Muface ha vuelto a tambalearse.
Si bien es cierto que la mutualidad va a tener su futuro asegurado hasta 2027, los ecos de una nueva crisis ya resuenan entre los funcionarios públicos. Muchos de ellos,
horas después de conocer el documento de la Airef, sentenciaron que
“Muface está condenado a morir”. Aunque habrá que esperar tres años para conocer si, de verdad, la mutualidad desaparece.
Muface está cerca de cumplir 50 años desde su creación. Y su último año ha marcado un antes y un después en su historia.
Protestas, tres licitaciones y tres prórrogas se han sucedido en los seis meses más dramáticos e intensos del modelo de asistencia sanitaria privada de la mutualidad. Su futuro, no obstante, seguirá adelante. Aunque lo que suceda dentro de tres años podría derrocar finalmente a la mutualidad de los funcionarios.
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