Un estudio dirigido por un científico del NIHR Manchester Biomedical Research Center ha identificado, por primera vez, cómo la piel humana suprime la inflamación después de la exposición a la radiación ultravioleta (UV).
Nathan Hawkshaw es el autor principal de
este artículo de investigación publicado en Clinical & Translational Immunology.
Como parte del estudio, personas sanas voluntarias acordaron que su
piel estuviera expuesta de
manera segura a una
dosis única de UV que causa
inflamación en la Unidad de Fotobiología de Salford Royal. Luego se tomaron muestras de piel, y los investigadores examinaron e
l perfil inmune y la
composición de la piel con el tiempo.
"Estos hallazgos sientan las basas para futuras investigaciones"
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Los resultados mostraron que la radiación ultravioleta 'recluta' las
células T, CD4+ GATA3+ y CD+ GATA3 +, -que
ayudan a la piel a repararse a sí misma después de la exposición a la radiación UV-, en el área inflamada de la piel mientras que
altera su composición durante 14 días.
Esto difiere de otros estudios anteriores realizados por otros investigadores en ratones (modelos experimentales), que sugieren que la
inflamación inducida por la radiación UV en humanos implica una "fase posterior a la resolución". Durante esta fase hay una considerable
inmunomodulación -lo que significa que el sistema inmunitario de la de una persona se estabiliza y se repara a sí mismo- involucrando células T que han sido observadas en diferentes modelos experimentales.
Hawkshaw, que trabaja dentro del Programa de Fotodermatosis de este centro en Manchaster, ha señalado que "los
resultados de nuestra investigación traslacional desafían el pensamiento actual y muestran, por primera vez, que
ciertas células permanecen en la superficie de la piel humana durante algún tiempo después de la exposición a los rayos ultravioleta".
Permanecen unas dos semanas en la piel
"Esencialmente, las células responsables de ayudar a que la piel vuelva a la normalidad después de que esté expuesta a los rayos UV permanecen allí durante
aproximadamente dos semanas; podrían estar allí para prevenir el crecimiento anormal de la piel, o potencialmente para actuar como 'guardianes' contra una mayor inflamación", ha señalado.
"Si bien -ha proseguido- hemos sabido por qué la piel se inflama después de haber estado expuesta a rayos ultravioletas durante algún tiempo, particularmente a través de la exposición al sol y las quemaduras solares, hasta ahora se desconoce qué hace la piel para resolver esto y cómo se adapta a largo plazo". "Por lo tanto, estos hallazgos sientan las
bases para futuras investigaciones sobre por qué estas células se comportan de la manera en que lo hacen", puntualiza.
Esta nueva evidencia sobre cómo la piel reacciona a los rayos ultravioleta podría ayudar al desarrollo
de nuevos tratamientos dirigidos para pacientes con reacciones inflamatorias excesivas a la exposición al sol (
fotodermatosis), así como para aquellos con
cáncer de piel.
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