Varios facultativos detallan a Redacción Médica cómo se están preparando de cara a la gran manifestación de Madrid

Varios médicos cuentan cómo van a vivir la manifestación por el Estatuto médico en Madrid.
Varios facultativos detallan a Redacción Médica cómo se están preparando de cara a la gran manifestación de Madrid


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Por tierra, mar y aire se desplazarán este sábado a Madrid los miles de médicos que, según los sindicatos convocantes, tomarán parte en la gran manifestación destinada a exigir un Estatuto propio que reconozca las particularidades de los facultativos y mejore sus condiciones laborales. Se prevé que la lluvia sea también protagonista, aunque diferentes voces del colectivo aseguran a Redacción Médica que esta no ‘aguará’ ni los ánimos ni el mensaje que quieren dirigir al Ministerio de Sanidad: “No solo vivimos de vocación”. La capital española se teñirá del blanco de las batas en una jornada en la que los médicos pretenden conseguir un ‘golpe de efecto’ que amilane al equipo de Mónica García.

Las previsiones más optimistas apuntan a que alrededor de 5.000 facultativos tomarán parte en esta macro-manifestación que partirá a mediodía del Congreso de los Diputados y culminará frente al Ministerio de Sanidad. Un número, en cualquier caso, algo más escueto que el que sonaba en las jornadas previas al 22 de marzo, cuando estaba prevista originariamente la marcha, que tuvo que ser suspendida por el temporal ‘Martinho’. “Es verdad que a muchos se les descuadró todo porque habían cambiado turnos y guardias, o habían comprado billetes y reservado alojamiento para ese fin de semana, y al final no pudo ser”, reconocen fuentes de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), principal convocante de la protesta junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA).

Lourdes Quirós, médico de Emergencias en el CES 061 de Málaga, fue una de las trabajadoras que cambiaron su guardia hace dos semanas para poder acudir a la (frustrada) manifestación. Aunque los planes no salieron según lo esperado, ella asegura que volvería a pedir un cambio de turno para este 5 de abril si se diera la misma circunstancia: “Es hora de unirnos y de luchar contra esta degradación de la profesión que supone el Estatuto Marco”. Añade la andaluza que no hay excusa para quedarse en casa: “Afortunadamente los sindicatos y colegios nos han puesto muchas facilidades para el transporte, tanto autobuses como trenes, y habrá mucha gente que se desplace por sus propios medios -apunta-. ‘Chapeau’”. 

A pesar de todos los contratiempos que han surgido, conviene Martín Ferrando, pediatra en el Hospital San Juan de Alicante, las sensaciones a escasas horas de la protesta “son muy buenas”. “El médico siempre ha sido un profesional muy volcado e implicado con la profesión; tanto, que se ha despreocupado de sí mismo y de su vida personal”, argumenta este facultativo, que incide en que serán muchos los que, aunque quieran, no podrán estar presentes en Madrid para reivindicar el Estatuto propio. Los centros de salud “no cierran en fin de semana”, concluye.

“Yo este ambiente, este ‘ir todos a una’, no lo había visto en mis 20 años de carrera -manifiesta- Ha llegado el momento de decir ‘basta’, al médico no se le reconoce ni social ni económicamente y también tiene derecho a las mejoras que tienen otros colectivos”. En este sentido, lamenta que en pleno debate en el seno de Moncloa sobre la idoneidad de reducir la jornada laboral hasta las 37,5 horas, ellos sigan rozando las 50.

Un ‘golpe de efecto’ por el Estatuto médico


Tanto Quirós como Ferrando ponen de relieve este y otros ‘hándicaps’ que enfangan la profesión médica y que, bajo su punto de vista, no resuelve el Estatuto Marco propuesto por Sanidad: la imposibilidad de conciliar (con jornadas que, reiteran, pueden llegar en algunas circunstancias hasta las 48 horas semanales), el mantenimiento de turnos de 24 horas consecutivas (por razones organizativas), la ‘no’ cotización de las guardias y el hecho de que se paguen por debajo de la hora ordinaria… son algunos de ellos. Subrayan también el rechazo del Ministerio a su exigencia de crear un grupo de clasificación profesional ‘A plus’ que reconozca sus particularidades frente al resto de colectivos sanitarios. 

“Creo que hay un reclamo común, que es que la vocación no es explotación, y la verdad es que vamos todos muy ilusionados”, defiende Eva García, cardióloga en el Hospital Universitario de Toledo, que partirá de la capital castellano-manchega en uno de los autobuses fletados por colegios profesionales y sindicatos. Asegura esta médica que no ha recibido excesivas indicaciones sobre el ‘código de vestimenta’, aunque a buen seguro no faltarán los clásicos: fonendos, silbatos, chapas, pancartas… Cualquier idea es bienvenida. Lourdes Quirós avanza, en este sentido, que algunos de sus compañeros llevarán “lágrimas azules” impresas en cartón.

Por supuesto, también habrá un sinfín de batas. Preferentemente blancas, aunque la marea terminará siendo ‘multicolor’. “Nuestro uniforme es blanco, aunque es verdad que tengo compañeros del 061 que van a asistir con sus chalecos de trabajo, de color naranja y azul”, explica Cándido Baena, médico de Urgencias en Cádiz, quien concluye que lo esencial es lanzar “un mensaje de unidad”, amén de dar algún que otro ‘golpe de efecto’ que haga dirigir la mirada de los españoles hacia la manifestación.

Durante las últimas jornadas se han escuchado diferentes iniciativas, como generar una montaña de batas a las puertas del Ministerio de Sanidad (aunque se recojan después, se apresuran a decir). También ha calado la idea de escribir en ellas mensajes o ‘hashtags’ (como, lógicamente, #EstatutoMedico y #EstatutoPropio).

Llamada a la unidad contra el Estatuto Marco


La manifestación médica, por cierto, coincide en tiempo y previsiblemente en espacio con otra marcha, la de los sindicatos de inquilinos que este sábado denunciarán los altos precios de los alquileres en España. No se ha posicionado al respecto CESM, que, en un comunicado interno, se ha limitado a dar un puñado de indicaciones básicas para mantener el “orden” durante la protesta. De esta forma se conoce que en la cabecera irá una pancarta de CESM y SMA, aunque en segunda línea podrán verse también los letreros de los colegios profesionales. “Finalmente irá el resto de participantes, es decir, resto de sindicatos no convocantes y organizaciones no sindicales”.

Frente al Ministerio se colocará una tarima desde la que un representante de CESM leerá un manifiesto. El acceso está limitado a los dirigentes de la Confederación española y a los de SMA. “Para controlar el acceso se ha contratado a un equipo de seguridad privado que lo controlará”, advierte.

Desde la Confederación, en cualquier caso, aseveran que no habrá “tensiones” con otras organizaciones con las que en las últimas semanas ha habido roces constatables, como Amyts, Metges o las demás centrales englobadas en Apemyf, la plataforma de nueva cuña decidida a negociar por sus propios medios con Sanidad el Estatuto Marco. “Es verdad que parecía que iba a haber una reacción tibia, con divisiones, pero se ha activado muchísimo y lo importante es que la afluencia será importante”, resume el urgenciólogo Claudio Triay, también delegado de Simebal-CESM en Menorca.

El propio Triay llama a todo el colectivo de facultativos a ser “valiente” y aprovechar “esta oportunidad de demostrar el rechazo al Estatuto Marco”. “Queremos que nuestras reivindicaciones brillen; queremos un Estatuto médico”, zanja.
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