El director general de Ordenación Profesional, Carlos Moreno.
El Ministerio de Sanidad ha hecho oficial con su publicación en el
Boletín Oficial del Estado las nuevas directrices básicas sobre las que se regirán la evaluación de los especialistas en formación, a través de unos documentos estandarizados que se deberán aplicar a nivel nivel nacional.
Tal y como adelantó
Redacción Médica, el departamento de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad se dio prisa para aplicar este protocolo, que estandariza, a través de modelos de plantilla, la formación de los residentes. De este modo, Sanidad regulará a nivel nacional los criterios sobre los que se evalúa al residente
MIR, y el resto de especialistas de la
Formación Sanitaria Especializada. Este dossier se sumará a la actual guía del residente, que los
MIR tienen como manual para conocer sus derechos y obligaciones.
Dichas directrices entrarán en vigor de manera inmediata, dado que afectará directamente a los especialistas que comiencen su formación a partir de este curso. Asimismo, la publicación oficial recoge que esta nueva normativa no afecta a las
Comisiones de Docencia y los sistemas de evaluación de la formación de MIR y de FIR del curso 2017-2018 y promociones anteriores, ya que estás se evaluarán conforme a la
Orden de 22 de junio de 1995.
Evolución del MIR
Este nuevo modelo de evaluación define con exactitud cuáles son los criterios de evolución y los criterios de responsabilidad a los que se enfrente el residente durante su formación. Del mismo modo, la
calificación global anual del residente incluirá la ponderación de los informes de rotaciones, actividades complementarias y la calificación del tutor, basada en sus conclusiones de la evaluación formativa del periodo anual (entrevistas trimestrales y libro del residente) y, excepcionalmente, de informes de jefes asistenciales que puedan requerirse.
El informe de evolución también recoge que en caso de una
evaluación negativa de los ítems del apartado del informe de
evaluación de rotación, conllevará necesariamente una propuesta de evaluación negativa por insuficiente aprendizaje (recuperable o no). Por otro lado, la evaluación negativa de los ítems del apartado del informe de evaluación de rotación puede recuperarse en las rotaciones consecutivas del año de formación que corresponda o pueden dar lugar a una propuesta de
evaluación negativa (recuperable o no).
Calificaciones
El protocolo recoge hasta dos niveles de calificaciones que va de
Positiva a Negativa, teniendo en cuenta además que en este último caso se pueden dar tres supuestos:
Negativa por insuficiente aprendizaje susceptible de recuperación;
Negativa recuperable por imposibilidad de prestación de servicios superior al 25 por ciento de la jornada anual; y
Negativa, no susceptible de recuperación.
El documento detalla en tal caso cuales son los motivos que deben llevar al tutor a elegir en caso de evaluación negativa la especificación concreta. En el primer caso, cuando haya una o más rotaciones evaluadas
negativamente, el
Comité de Evaluación establecerá una recuperación específica y programada, que el especialista en formación deberá realizar dentro de los tres primeros meses del siguiente año formativo, conjuntamente con las actividades programadas de este periodo.
La evaluación negativa recuperable contempla que el
MIR se someterá a un periodo de prórroga, que necesariamente no podrá ser inferior a la duración total de los periodos de suspensión, alcanzando incluso la repetición de todo el año.
Una vez completado el periodo de recuperación se procederá a su evaluación.
Por último, el insuficiente aprendizaje o la notoria falta de aprovechamiento por parte del residente, así como las reiteradas faltas de asistencia no justificadas llevarán al
Comité de Evaluación a proponer la extinción del contrato notificándolo al residente y al gerente de la Institución, que se llevará a efecto,
salvo que el residente solicite la revisión de la evaluación y su resultado fuera positivo.
Experiencia del SMS
Asimismo, el Ministerio de Sanidad trabaja conjuntamente con el
Servicio Murciano de Salud (SMS) para adoptar el modelo de referencia referido al Protocolo de Supervisión del Residente, "un recurso docente distinto a la evaluación", como bien explicó Francesc Molina a
Redacción Médica, Coordinador de la Unidad de Desarrollo Profesional del SMS.
De este modo, el siguiente paso será establecer los criterios de supervisión a los que se deben de someter tanto el MIR, como los jefes de estudios o tutores de las distintas unidades de
Formación Sanitaria Especializada, los cuales aún no han sido definidos por el
Ministerio de Sanidad.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.