Tanto aquellos que hayan formado parte de las Fuerzas Armadas o recién salidos de la EVAU tienen posibilidades

La salida militar: dedicarse a la Medicina sin realizar el MIR
La Sanidad militar puede ser una salida más para aquellos que hayan hecho el MIR o para los que no.


SE LEE EN 5 minutos
El proceso hasta convertirse en médico acostumbra a ser un arduo camino en el que los estudiantes tienen que pasar por diferentes procesos exigentes y emplear mucho tiempo de dedicación. La carrera universitaria que, si se lleva con los tiempos estipulados, es de seis años, la preparación al MIR que, aunque dependa del caso, puede tardar un año más y finalmente la especialización, con cuatro años de residencia. Todo ello convierte a la profesión en una maratón en la que la línea de meta apenas se puede vislumbrar.

Sin embargo, existe una rama de la Medicina en la que el tiempo puede ser reducido considerablemente: la Sanidad Militar. Para acceder a ella, no obstante, existen tres procesos con diferentes exigencias curriculares que se adapta a las necesidades dependiendo del currículum formativo de la persona interesada.

En primer lugar, se puede acceder al Ejército con la carrera de Medicina y habiendo realizado el examen MIR y la correspondiente especialidad que el aspirante haya escogido. “Podéis hacerlo de esta manera en la que, sin duda, os pondrán la alfombra roja para entrar. Ya seáis médicos de Familia, pediatras o aquellos que hayáis decidido hacer”, explica Francisco Vázquez, perteneciente a las Fuerzas Armadas y que aconsejó sobre la materia en las Jornadas PostMIR de CTO realizadas en el Estadio Metropolitano. Un evento que buscaba dar la mejor orientación posible para los recién examinados el pasado mes de enero y que se encuentran ahora ante la tesitura de tomar una de las decisiones más trascendentales en su carrera profesional: elegir especialidad.


Opciones de hacer medicina sin el MIR


Pese a la primera opción que discernía Vázquez, existen otras puertas a las que el resto de la población que no haya realizado el examen para médico interno residente pueden acceder. En primer lugar, comentaba el militar, existe la opción de acceder a las Fuerzas Armadas habiendo cursado exclusivamente el grado de Medicina. Es otra entrada factible donde, a pesar de no haber realizado la reconocida prueba de Formación Sanitaria Especializada, los médicos de todo el país pueden entrar al ejército dependiendo de las necesidades del mismo.

Los casos más llamativos son en las que no se requiere ni haber realizado el examen ni cursar el grado. Como se advertía anteriormente, los procesos para entrar en las Fuerzas Armadas siempre dependen de las necesidades del ejército, con lo que los procesos burocráticos son diferentes a los de la administración habitual en el que anualmente se ofrecen plazas a los aspirantes dependiendo de la especialidad que quieran cursar.

Todas aquellas personas que hayan formado parte de las Fuerzas Armadas pueden ingresar en la Sanidad Militar vía promoción


En el primer ejemplo que ponía Vázquez para entrar en la Sanidad Militar son todas aquellas personas que hayan formado parte de las Fuerzas Armadas en otros campos. Ya sea Guardia Civil o Policía Nacional, entre otros. Por haber pertenecido a esos cuerpos, tienen la posibilidad de empezar una instrucción en la formación sanitaria militar sin la necesidad de haber cursado un grado de Medicina ni tampoco el MIR. Este proceso, sin embargo, estará marcado por un proceso de promoción gestionado por la institución competente.

Los siguientes que tienen la posibilidad de acceder al ejército sin recorrer el arduo camino de la formación sanitaria son aquellas personas que acaben de cursar la EBAU, popularmente conocida como Selectividad, en el que se permite a los estudiantes entrar sin titulación previa para comenzar su formación dentro del cuerpo militar.


Una Medicina diferente


“La Sanidad Militar es totalmente diferente al resto que podéis conocer”, explica Vázquez ante cientos de aspirantes que habían acudido para conocer más acerca del mundo del Ejército. No era para menos, según avanzaba la charla, los presentes empezaban a ser conscientes que aquello es totalmente diferente a las batas y hospitales que puedan existir a lo largo de todo el territorio nacional.

"La Sanidad Militar es una totalmente diferente al resto que podéis conocer"



Su oficina, o al menos era como él la llamaba, estaba compuesta por un convoy militar que se diferenciaba del resto por tener una cruz roja en un fondo blanco en la parte de atrás del vehículo. Su desempeño profesional era el de atender a los profesionales militares en situaciones adversas que en rara ocasión se pueden encontrar en los hospitales corrientes. Cierto es que los tratamientos y exigencias sanitarias que se requieren en los hospitales que no se encuentren en territorio conflictivo tampoco tienen nada que ver con los militares.

El trabajo de los sanitarios militares es uno muy concreto que, aunque sigue formando parte de la Medicina, requiere más conocimientos en determinadas áreas y mucho menos en otras. Es por ello que puede acceder un abanico más amplio de médicos y estudiantes, ya que las necesidades también son otras.
PARA SEGUIR LEYENDO, REGÍSTRATE GRATIS ¿Ya eres premium? Inicia sesión
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.