Yolanda Díaz, ministra de Trabajo.
El
coste salarial en la
sanidad y los servicios sociales sigue creciendo, aunque lo hace a menor ritmo que el grueso de las actividades económicas españolas. Según el
Instituto Nacional de Estadística (INE), el índice se situó en el tercer trimestre del año en el 3,7 por ciento una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario, lo que deja a la salud fuera del ‘top 10’ de sectores con mayor crecimiento. SI se excluyen los pagos extraordinarios y los atrasos por hora efectiva de trabajo, la sanidad se sitúa en la última posición de este particular ranking.
El INE ha publicado este martes la
última actualización del Índice Laboral Armonizado y el consecuente dato del coste laboral (engloba el salario base de los profesionales, complementos,
horas extra y pagos atrasados u otros extraordinarios), que, una vez más, aparece en positivo en el ámbito de las actividades sanitarias y de servicios sociales. De hecho, hay que retroceder hasta la pandemia para encontrar una cifra en rojo. En concreto, hasta el
segundo trimestre de 2021, en pleno auge del Covid-19, cuando esta tasa se situó en el -0,3 por ciento.
Evolución de los salarios en la sanidad
La evolución desde entonces ha sido positiva, con un
‘pico’ en junio de 2023 del 6,1 por ciento interanual. Este 2024, la mayor subida se produjo en el primer trimestre (4,2), aunque desde entonces el
coste salarial en la sanidad tampoco ha dejado de avanzar (2,8 por ciento en el segundo trimestre y 3,7 por ciento hasta septiembre).
En comparación a otros sectores, no obstante, la evolución del
sueldo de los profesionales sanitarios es más contenida. Ese índice del 3,7 por ciento no le sirve para entrar en el ‘top 10’ de actividades con mayor aumento de coste salarial en el tercer trimestre del año, abanderado por las científicas y técnicas con un 6,2 por ciento.
De hecho, la sanidad es el sexto sector que menos crece, solo por delante de a administración pública y Defensa (2,6), transporte y almacenamiento (3,5), construcción (2,4), suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (1,9) y actividades administrativas y servicios auxiliares (2,6).
Si además se excluyen los
pagos extraordinarios y atrasos por horas efectivas de trabajo, el de la sanidad y los servicios sociales se convierte en el sector con menor crecimiento salarial, con un índice del 2,3 por ciento. La media se sitúa en el 4,7 por ciento.
Coste laboral en sanidad
En lo que respecta al
coste laboral, que engloba todos aquellos que afronta el empleador, la tasa una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario es también del 3,7 por ciento interanual. Supone un incremento de seis décimas en comparación a los datos del segundo trimestre.
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