CSIF no descarta una norma propia para los facultativos frente al rechazo frontal de CCOO, UGT y CIG-Saúde

Reunión del Ámbito de Negociación, que no respalda la reclamación de un estatuto propio para los médicos
Imagen de archivo de una reunión del Ámbito de Negociación.


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El Ministerio de Sanidad y los sindicatos afrontan este jueves una nueva jornada de negociación para reformar el Estatuto Marco, sólo dos días antes de que se celebre la gran manifestación de parte del colectivo médico para reclamar un estatuto propio. Una de las voces reivindicativas, CESM, está representada en el propio Ámbito de Negociación -aunque dentro de FSES-, pero lo cierto es que prácticamente no cuenta con apoyos dentro de la mesa. La mayoría de fuerzas sindicales legitimadas para negociar con Sanidad consideran que las particularidades de la profesión médica tienen cabida en un estatuto común que no deje atrás a ninguna categoría sanitaria. Cualquier otra opción, señalan, "fragmentaría el sistema". Sólo un sindicato, CSIF, abre una pequeña puerta a la existencia de una ‘carta magna’ facultativa, siempre y cuando se mejoren las condiciones laborales de todos los profesionales de la sanidad pública.

“Nosotros no descartamos ni un estatuto específico para médicos ni en conjunto. Lo que queremos son concreciones en el contenido sobre la clasificación, las retribuciones, la jornada, las guardias, las incompatibilidades y la jubilación. Eso es lo importante. Si tiene que ser en un estatuto específico para médicos, que lo sea”, resume a Redacción Médica el presidente del sector nacional de sanidad de CSIF, Fernando Hontangas. Para el responsable sindical, ya sea en un formato, ya en otro, “aún no está garantizado que se vayan a satisfacer las necesidades de unas condiciones dignas para médicos ni para ninguna otra categoría”.

CCOO y UGT, a favor de un único estatuto para el SNS


En CCOO sí que son tajantes en su rechazo al estatuto facultativo: “Consideramos que un estatuto propio y exclusivo para los médicos del Sistema Nacional de Salud (SNS) no es la opción más adecuada”. El responsable de Políticas Públicas, Empleo e Ingesa de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios, Jesús Jordán, subraya que su formación defiende “la igualdad de condiciones para todos los profesionales sanitarios, independientemente de su categoría”.

“Un estatuto propio podría generar desigualdades y discriminación hacia otros colectivos. Defendemos un modelo de SNS basado en el trabajo en equipo y la colaboración entre todos los profesionales sanitarios. Un estatuto separado para los médicos fragmentaría el sistema, obstaculizaría esta coordinación esencial y restringiría la capacidad de negociación colectiva porque generaría potenciales conflictos y desequilibrios en el sector”, agrega.

Jordán considera “fundamental” el reconocimiento y la mejora de las condiciones laborales de los médicos para “asegurar la calidad de la atención sanitaria”, pero defiende que esas particularidades tienen cabida en una norma común “que beneficie a todo el personal del SNS”: “Un estatuto único para todos los profesionales sanitarios tiene el potencial de mejorar la calidad y seguridad de la atención para los usuarios de la sanidad”, sentencia.

En el mismo sentido, pero más escuetamente, fuentes de UGT Servicios Públicos trasladan a este medio que la formación “siempre ha abogado por un Estatuto que acoja a todos los colectivos”.

CIG-Saúde: "No hay consenso médico por el estatuto propio"


Tampoco comparten en CIG-Saúde, el último de los sindicatos representados en el Ámbito de Negociación, la idea de impulsar un estatuto médico. Es más, su secretario general, Manuel González, subraya que ni siquiera hay consenso al respecto entre los profesionales facultativos: “No todos los sectores médicos están de acuerdo en tener un estatuto propio. Yo mismo soy médico y no estoy de acuerdo”, señala a este periódico.

En esa línea, dice no comprender que la reivindicación del estatuto facultativo surja ahora, cuando el actual Estatuto Marco está vigente desde 2003: “Con el paso del tiempo se ha visto que es necesario modificarlo, pero, durante estos 20 años, no hemos escuchado a nadie del sector médico criticándolo”.

Aunque reconoce que hay aspectos relacionados con la supresión de las guardias de 24 horas y las retribuciones ligadas a una nueva clasificación profesional que “tienen que debatirse”, para CIG-Saúde “no hay nada que tenga que ver con los derechos de los facultativos ni con los de ninguna otra categoría sanitaria que no se pueda recoger en un Estatuto Marco de todos y todas”.
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