Aunque el medicamento queda eximido, los componentes para su fabricación sí estarán afectados

 Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.


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La industria farmacéutica está en alerta. El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, es quien ha puesto contra las cuerdas a las farmacéuticas anunciando aranceles del 25 por ciento para los medicamentos. En los últimos días, ha hecho numerosos anuncios sobre las futuras tasas que quiere implantar y aunque en su comparecencia del miércoles no incluyó a los fármacos, anteriormente sí que ha concretado que su idea es imponer este porcentaje, que incluso podría aumentar, a productos farmacéuticos enviados a Estados Unidos.

"Como industria nos sigue preocupando cómo va a impactar la subida de aranceles anunciada por EEUU para otros componentes necesarios en la fabricación de medicamentos, ya que el 24 por ciento de los insumos importados para la fabricación de medicamentos en Europa provienen de EEUU", afirman fuentes de Farmaindustria a Redacción Médica. "Ni los medicamentos ni sus componentes deben verse sometidos a trabas económicas o de otro tipo que dificulten su acceso para los sistemas sanitarios, profesionales y, sobre todo, pacientes, máximos beneficiarios de la innovación biomédica", añaden.

En esta misma línea, la industria farmacéutica española ha respirado más tranquila tras ver que los medicamentos y las vacunas no estaban entre los señalados. "Esta decisión demuestra que los medicamentos son un bien estratégico y vital para el bienestar de la sociedad", aseguran desde la federación que aglutina a las farmacéuticas en España.

Mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya se ha pronunciado y ha confirmado que el bloque está "preparado para responder" a la imposición de aranceles del 20 por ciento para otros productos por parte de Estados Unidos, y que está trabajando en nuevas medidas en respuesta. "Estamos ya finalizando el primer paquete de contramedidas en respuesta a los aranceles al acero, y ahora estamos preparando más medidas para proteger nuestros intereses y negocios si las negociaciones fallan", ha especificado Von der Leyen.

Preocupación entre la tecnología sanitaria


Por su parte, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) también ha reaccionado a la amenaza arancelaria. En un comunicado, ha manifestado que el sector produce productos esenciales y de primera necesidad, por lo que solicita que la tecnología sanitaria quede fuera de estas medidas. "Fenin solicita que la tecnología sanitaria quede exenta de cualquier arancel y se salvaguarde la seguridad de los pacientes, la continuidad de la atención sanitaria y la competitividad del sector, así como sus materias primas, accesorios y componentes", ha indicado.

En este sentido, ha añadido que el incremento de coste que podrían suponer los aranceles se traduciría en un riesgo en el acceso de los pacientes a la tecnología sanitaria que necesitan. De hecho, las asociaciones de referencia de nuestra industria en Europa (Medtech Europe y COCIR) también han trasladado a la Comisión Europea la preocupación por el riesgo de la aplicación de aranceles en la cadena de distribución y suministro del sector.

Prueba de esta preocupación, Fenin ha participado este jueves en la reunión convocada en la Moncloa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a otros representantes del tejido productivo para abordar la amenaza arancelaria. La Federación está a disposición del Gobierno para aportar datos del impacto de estas medidas, y ofrecer su colaboración institucional.
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